Autoridad docente y nuevas tecnologías: cambios, retos y oportunidades.
Título.
Autoridad docente y nuevas tecnologías: cambios, retos y oportunidades.
Cita APA.
Plaza de la Hoz, J. (2018). Autoridad docente y Nuevas Tecnologías: cambios, retos y oportunidades. Revista Complutense de Educación.
Palabras clave.
Autoridad, tecnología de la educación, rol del profesor, investigación cualitativa.
Resumen o abstract.
La relación pedagógica ha sido siempre objeto de estudio y reflexión. Cuando la educación trasciende el ámbito familiar y se generaliza su acceso en la escuela de masas, se vuelve problemática la conexión entre autoridad docente y valores democráticos. Con la irrupción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) el escenario cambia de nuevo. El objetivo de este artículo es doble; por una parte, analizar la bibliografía reciente sobre las transformaciones que las tecnologías imprimen en la autoridad pedagógica; por otro se contrastan esos resultados con un estudio de campo. Se han revisado los últimos artículos sobre la relación entre autoridad docente y TIC a través de Google Scholar, Dialnet o Web of Science, primando su actualidad; el estudio cualitativo se basa en la técnica de los grupos de discusión, así como en el posterior Análisis de Datos Cualitativos Asistido por Ordenador (CAQDAS), por medio del programa Atlas.ti.7. Como resultado, las TIC, lejos de anular la autoridad del profesor la afianzan, aunque con un enfoque muy distinto al tradicional; se advierte así un proceso todavía paulatino de adaptación que modifica el sentido de la autoridad desde un carácter impositivo a uno demostrativo. Por tanto el estudio de la literatura reciente destaca el impacto que la sociedad red y las tecnologías tienen en el quehacer docente, algo que se comprueba en el estudio de campo. Por otro lado el tamaño de la muestra y su carácter cualitativo dejan abierta la perspectiva de si las TIC reforzarán el papel de autoridad del profesor, como aquí se sugiere, o lo harán superfluo, como indican los más críticos.
Conclusiones.
Con respecto al estudio previo indicado siguen vigentes el “continuo” de la apropiación de las TIC que hacen los profesores, desde la resistencia a su uso, hasta la identificación con sus potencialidades para una apropiación pedagógica de la tecnología.
Quedando clara la orientación fundamental de la práctica docente hacia el alumno, se matiza la transferencia unidireccional de la información entre estudiantes y profesores, éstos en el rol de facilitadores, debido a la inclusión en la muestra de un colegio que sólo usa iPad y pantallas digitales. Por su compromiso con el uso de TIC, se refuerzan si cabe los roles directivos del profesorado; los problemas que en los otros colegios se advierten de compartir contenidos y participar juntos, son ocasión de orientar y guiar en un uso adecuado.
De igual modo se amplía la percepción de las TIC como meros suplementos a la enseñanza tradicional hacia un uso metodológicamente activo e integrado, como proponen las investigaciones recogidas en la primera parte del artículo, aunque con cierta dosis de prevención; así mismo se muestra que el proceso de adaptación está lejos de haber concluido, pues una cosa es el discurso y otra las prácticas.
La confusión entre trabajo, juego e instrucción que caracteriza la sociedad en red es ocasión de reforzar la figura del profesor como referencia autorizada para dar sentido al aprendizaje con TIC. En esta línea los profesores reconocen la necesidad de formación continua para adaptarse a la evolución tecnológica, así como su potencial en la enseñanza.
Del proceso y análisis de la codificación de los textos transcritos se deriva además la centralidad de los roles de “orientación” y “guía”, así como la presencia de otros códigos como “sanción”, “disciplina”, o “vigilancia”. Estos últimos tienen especial relevancia en el contexto del uso de TIC, porque no sólo indican que la autoridad sigue siendo imprescindible, sino que adquieren nuevo significado al quedar supeditados al código guía; es decir ninguno tiene sentido por sí mismo, sino como medio para alcanzar la autonomía del alumnado para usar responsablemente las TIC.
Como las TIC introducen además de distorsiones y ruido, retos éticos y dependencias deshumanizadoras necesitan de orientación. De ahí que la figura de la autoridad docente requiera remodelarse y adaptarse al nuevo entorno. Adaptación que significa más colaboración, guía del trabajo en equipo y proyectos compartidos, gestión de las relaciones sobre diálogo, respeto y consenso, cooperación con las familias, fomento del pensamiento crítico, y facilitar la integración. En definitiva, un tipo de autoridad no tanto impositiva, como demostrativa. En este marco las TIC promueven nuevas formas de autoridad, y exigen un papel más activo del profesor como referente cualificado.
En definitiva, los rasgos propios de la autoridad tradicional no desaparecen en el entorno tecnológico, si bien se ordenan a nuevos roles del profesor que la literatura reciente menciona; incluso podríamos decir que se acentúa la figura del docente cuando las TIC se normalizan, de modo que su autoridad se reviste de una necesaria instancia de sentido como orientación y guía en el aprendizaje.

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